sábado, 19 de enero de 2008

Aborto y derechos humanos

La batalla se pone buena, pues la defensa de los derechos humanos topa no sólo con la cerrazón clerical de siempre, sino con la argumentación tramposa que busca voltear las cosas redefiniendo los conceptos. ¡Ahora resulta que legalizar el aborto es un ataque contra los derechos humanos! (Al rato, los blanquitos defenderán su "derecho humano" a no tener que andar viendo negros e indios caminando libres por la calle).

Roberto Blancarte, el sabio columnista de Milenio Diario en temas de política religiosa, explica con claridad esta confusión, y pone los puntos sobre las íes (y yo cito sólo algunas frases destacadas, pero si quieren el texto completo, den clic sobre el título de la columna):

¿A quién defiende la CNDH?
Roberto Blancarte
Milenio Diario, 8 de enero de 2008

Hay una enorme paradoja en el hecho que la CNDH esté enarbolando una encuesta (...) para demostrar que sólo alrededor de un tercio de la población mexicana apoya el derecho de las mujeres a abortar (...)

(...) ahora resulta que para la CNDH los derechos no son innatos e inalienables, sino que deberían estar sujetos al arbitrio de las mayorías.

(...) Toda la historia del Estado de Derecho contemporáneo se basa precisamente en que las mayorías no le pueden negar sus derechos a las minorías.

(...) la Declaración Universal de los Derechos Humanos, es decir, la comunidad internacional, reconoce esos derechos como innatos e inalienables (...)

El asunto es, por lo tanto, uno de principios, no de mayorías.

(...) Y si el asunto pasa a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, como es el caso ahora por la despenalización del aborto en el Distrito Federal, los miembros de esta Corte tendrán que tomar su decisión de acuerdo con el derecho, no con sus opiniones personales o con las de la mayoría. Pero tanto los legisladores como los ministros de la Corte sólo pueden reconocer los derechos; no pueden legislar o dictaminar contra ellos.

Por eso la solicitud de una encuesta por parte de la CNDH no sólo es un acto tramposo, sino contrario a sus propios principios.

(...) La CNDH no está para reducir los derechos humanos sino para extenderlos. No fue creada para promover encuestas de opinión contra algunos derechos, sino para ampliar los de todos.

Por cierto, hubo segunda parte: el 16 de enero, la CNDH envió una carta en respuesta a la columna de Blancarte, donde trata al autor con una majadería y con argumentos tan chafas , esquivando la crítica del columnista ("este organismo nacional tiene facultades y atribuciones para la realización de estudios e informes técnicos de diagnóstico sobre la situación de las mujeres y los hombres en materia de igualdad, así como para difundir información sobre los diversos aspectos relacionados con este derecho en nuestro país") que confirma que de lo que se trata ya no es de defender los derechos humanos, sino de seguir la línea del PAN-Vaticano. Tal como afirmó, Blancarte, la CNDH "contradice la esencia de su propia misión y el principio mismo bajo el cual debe trabajar".

Así están las cosas... ¡Pobre país!

2 comentarios:

nadie dijo...

El asunto del aborto no es una cuestión de derechos o de igualdad de género. Los abortos clandestinos se han convertido en un problema de salud pública en muchos paises, y la unica forma de solucionar esto es legalizandolo.
No es tan complicado como parece, solo que cada vez que el vaticano mete sus narices en algo lo complica todo y plantea soluciones absurdas, como por ejemplo "eliminar" el sexo premarital, para asi no tener que abortar ni usar condón... en fin.

Santiago Chiva de Agustín dijo...

Hola. Cuando se habla del aborto, se suele decir que un caso comprensible es abortar a los fetos que sepamos que vienen enfermos. Hay un dato curioso: cada vez hay menos discapacitados. Son como una especie pero…no protegidas. Si hay todavía algunos es porque todavía quedan padres y madres coraje que no se asustan ante un hijo enfermo y para los que esa dura circunstancia es la ocasión para dar lo mejor que llevan dentro. Éste es un motivo de esperanza para el mundo. Sigo con mi particular homenaje a esas personas a las que los políticos llenan de lisonjas, con los que se hacen fotos que les dan un aura de personas más humanas y... a los que permiten matar en el seno de sus madres, en beneficio del bienestar general y de unas arcas públicas saneadas. Pero tampoco vamos a echar culpa de todo sólo a los políticos, elegidos por los ciudadanos y frecuentemente pendientes de halagar la tendencia dominante... Eliminar a los no superan los estándares de salud que por desgracia exigen muchos padres para que su hijo no sea abortado es una práctica cada vez más frecuente.

Gracias por darme la oportunidad de opinar y un cordial saludo desde Granada (España)

Santiago
http://opinionciudadano.blogspot.com